Medicina Integrativa
Qué es?
La medicina integrativa engloba la medicina convencional y la medicina natural, para poner a disposición del paciente todos los instrumentos posibles para su curación. Se trata de no menospreciar la potencialidad de la medicina natural, aceptando a su vez, el enorme papel que la medicina convencional ha tenido en la mejora de la calidad de vida y en la supervivencia de la población.
Este tipo de medicina integral atiende los aspectos globales del individuo; fisiológico, psicológicos, nutricionales y sociales. Es importante destacar que la enfermedad, en muchas ocasiones, aparece como consecuencia de malos hábitos alimenticios y conductuales, que provocan un debilitamiento de nuestro sistema inmune. Mantener el organismo desintoxicado y un sistema inmune sano y fuerte es la manera más efectiva de evitar la enfermedad.
La medicina integrativa permite abordar pacientes con enfermedades crónicas que hasta ese momento recibían un tratamiento meramente paliativo, en vez de curativo. El abordaje integral, combinando tratamientos convencionales con alternativas terapéuticas complementarias, potencia los resultados enormemente.

Preguntas Frecuentes
Porque se trata de una medicina orientada a la restitución de la salud, lo que supone un análisis global de las causas que originan una determinada patología.
Este nuevo modelo de asistencia sanitaria brinda la posibilidad de reducir la medicación tradicional (antiinflamatorios, ansiolíticos…) al incorporar suplementación ortomolecular que nos permite utilizar principios activos naturales a concentraciones terapéuticas.
La medicina integrativa resalta el papel fundamental que ejerce la nutrición a la hora de producir mejoras en los pacientes a través de un programa nutricional Individualizado y ajustado a su enfermedad.
Las principales funciones de la microbiota intestinal son prevenir la colonización por otros microorganismos patógenos, ayudar a digerir los alimentos, producir vitaminas B y K que el organismo humano no es capaz de sintetizar y, finalmente, y no menos importante, estimular al sistema inmune.
Conozca mejor los billones de microorganismos que viven en el cuerpo humano dondequiera que vaya uno en la vida, le acompañarán billones de microorganismos. El microbioma humano es una comunidad de microorganismos que se hallan en todas las superficies de nuestro cuerpo, en especial en la boca, el intestino y la vagina, además de la piel y los ojos.
Está formado por hongos, levaduras, arqueas y virus, pero se compone principalmente de bacterias. De media, una persona alberga 38 billones de células bacterianas, el 97 % de las cuales viven en el intestino grueso. El microbioma es tan exclusivo como la huella dactilar.
Por ejemplo, el microbioma intestinal desempeña un papel fundamental en la digestión de ciertos alimentos, la síntesis de vitaminas y la protección contra patógenos dañinos. Además, se ha descubierto que el desequilibrio en el microbioma está relacionado con una serie de problemas de salud, como enfermedades autoinmunes, alergias, obesidad y más.
La Medicina Ortomolecular es una disciplina médica que se enfoca en mantener y restaurar la salud mediante el equilibrio de las sustancias naturales presentes en el organismo, como vitaminas, minerales, aminoácidos y otros nutrientes esenciales. El término «ortomolecular» fue acuñado por el científico Linus Pauling en la década de 1960 y se deriva del griego «ortho», que significa «correcto» o «adecuado», y «molecular», que hace referencia a las moléculas que componen el cuerpo.
El enfoque principal de la Medicina Ortomolecular es optimizar la bioquímica del cuerpo mediante la administración de nutrientes en cantidades que se consideran «óptimas» para promover la salud y tratar diversas condiciones médicas. Los defensores de esta disciplina argumentan que la adecuada cantidad de nutrientes esenciales puede ayudar a prevenir y tratar enfermedades, mejorar la función celular y favorecer el bienestar general.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la Medicina Ortomolecular ha sido objeto de controversia en la comunidad médica y científica. Algunos críticos cuestionan la falta de evidencia científica sólida que respalde las afirmaciones y prácticas de la Medicina Ortomolecular. La mayoría de las prácticas médicas convencionales se basan en estudios clínicos rigurosos que demuestran la eficacia y seguridad de los tratamientos, y la Medicina Ortomolecular a menudo carece de esta base de evidencia.
En general, antes de considerar cualquier enfoque médico, incluida la Medicina Ortomolecular, es importante hablar con un profesional de la salud calificado y obtener una evaluación completa de su situación médica. La decisión de seguir cualquier tipo de tratamiento debe basarse en la evidencia científica y en la opinión de expertos médicos.
La nutrición ortomolecular es una aproximación terapéutica que busca mantener y restaurar la salud mediante el uso de nutrientes en dosis óptimas. Fue desarrollada por el bioquímico Linus Pauling y se basa en la idea de que ciertas enfermedades y desequilibrios en el cuerpo pueden ser tratados mediante la administración de nutrientes en cantidades más altas de lo normal.
En la nutrición ortomolecular, se enfatiza la importancia de mantener un equilibrio adecuado de vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales y otros nutrientes en el cuerpo para promover la salud y tratar diversas condiciones. Algunos nutrientes clave que se utilizan en la nutrición ortomolecular incluyen:
Vitaminas: Las vitaminas son compuestos orgánicos esenciales para el funcionamiento óptimo del cuerpo. En la nutrición ortomolecular, se pueden usar dosis más altas de vitaminas, como la vitamina C y la vitamina B, para tratar condiciones específicas.
Minerales: Minerales como el zinc, el selenio, el magnesio y el cromo son esenciales para muchas funciones corporales. La nutrición ortomolecular puede involucrar la suplementación de minerales en dosis específicas para corregir deficiencias o desequilibrios.
Aminoácidos: Los aminoácidos son los componentes básicos de las proteínas y tienen un papel fundamental en muchas funciones biológicas. En la nutrición ortomolecular, se pueden usar aminoácidos específicos para apoyar la función cerebral, el sistema inmunológico y otros sistemas del cuerpo.
Ácidos grasos esenciales: Los ácidos grasos esenciales, como los omega-3 y omega-6, son cruciales para la salud cardiovascular, cerebral y del sistema nervioso. La suplementación con estos ácidos grasos puede ser parte de un enfoque ortomolecular.
Antioxidantes: Los antioxidantes, como la vitamina E, la vitamina C y el selenio, ayudan a proteger las células del estrés oxidativo y el daño causado por los radicales libres. Estos nutrientes pueden ser utilizados en dosis más altas en la nutrición ortomolecular para mejorar la función antioxidante del cuerpo.
Es importante tener en cuenta que la nutrición ortomolecular es controvertida y no es ampliamente aceptada por la comunidad médica convencional. Si estás considerando utilizar enfoques ortomoleculares para tratar condiciones de salud, es recomendable hablar con un profesional de la salud calificado y obtener orientación adecuada antes de comenzar cualquier tratamiento.
La fitoterapia es una rama de la medicina alternativa que se basa en el uso de plantas medicinales para prevenir, tratar y aliviar diversas dolencias y enfermedades. También se le conoce como herbolaria o medicina herbal. Esta práctica tiene una larga historia en diferentes culturas alrededor del mundo, y se ha utilizado tradicionalmente para abordar una amplia gama de problemas de salud.
La fitoterapia se basa en la creencia de que las plantas contienen compuestos químicos naturales que pueden tener propiedades terapéuticas. Estos compuestos pueden incluir aceites esenciales, flavonoides, alcaloides y otros principios activos. La fitoterapia implica el uso de partes específicas de la planta, como las hojas, flores, raíces, tallos o cortezas, ya sea en forma de infusiones, tinturas, cápsulas, cremas o ungüentos.
Algunas plantas medicinales ampliamente utilizadas en la fitoterapia incluyen:
- Manzanilla: Utilizada para tratar problemas digestivos y para aliviar el estrés y la ansiedad.
- Echinacea: Se cree que fortalece el sistema inmunológico y ayuda a prevenir resfriados y gripes.
- Ginkgo biloba: Promocionada por sus supuestos beneficios para mejorar la memoria y la función cerebral.
- Valeriana: Usada como sedante natural para el insomnio y la ansiedad.
- Hipérico (hierba de San Juan): Se ha utilizado para tratar la depresión leve a moderada.
- Aloe vera: Se aplica tópicamente para aliviar quemaduras y afecciones cutáneas.
- Cúrcuma: Se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
- Ajo: Considerado por sus posibles efectos en la salud cardiovascular y el sistema inmunológico.
Es importante señalar que, si bien la fitoterapia puede ofrecer beneficios para ciertos problemas de salud, no está exenta de riesgos. Algunas plantas medicinales pueden tener interacciones con medicamentos convencionales o causar efectos secundarios. Antes de utilizar la fitoterapia como enfoque de tratamiento, es recomendable hablar con un profesional de la salud, como un médico o un fitoterapeuta calificado, para obtener orientación adecuada y asegurarse de que sea seguro y apropiado en cada caso individual.
La Medicina Integrativa es un enfoque médico que combina métodos y prácticas de la medicina convencional con terapias y enfoques complementarios y alternativos. El objetivo de la Medicina Integrativa es tratar a la persona en su totalidad, abordando no solo los síntomas físicos, sino también los aspectos emocionales, mentales y espirituales de la salud.
Este enfoque busca combinar lo mejor de ambos mundos: la medicina tradicional basada en la evidencia y las terapias complementarias que han demostrado beneficios en ciertas situaciones. Algunas de las terapias y enfoques que podrían ser considerados en la Medicina Integrativa incluyen la acupuntura, la medicina herbal, la meditación, el yoga, la terapia de masajes, la terapia nutricional, la medicina mente-cuerpo y más.
La Medicina Integrativa enfatiza la importancia de una relación colaborativa entre el paciente y el médico, donde se consideran las preferencias y valores del paciente, y se busca tratar las causas subyacentes de los problemas de salud en lugar de simplemente tratar los síntomas. Sin embargo, es importante mencionar que no todas las terapias integrativas han sido respaldadas por una sólida evidencia científica, por lo que se debe tener precaución y consultar con profesionales de la salud antes de adoptar cualquier enfoque.
Es muy importante como es tu gestión emocional ?
En resumen, la Medicina Integrativa busca combinar diferentes enfoques médicos con el objetivo de proporcionar una atención de salud más completa y personalizada, considerando tanto los aspectos físicos como los emocionales y espirituales de la salud de una persona.
Los tratamientos nutricionales son enfoques específicos y planificados para modificar la alimentación y la nutrición de una persona con el objetivo de mejorar su salud, prevenir enfermedades o tratar condiciones médicas existentes. Estos tratamientos se basan en la idea de que la dieta y los nutrientes que consumimos tienen un impacto significativo en nuestra salud y bienestar.
Los tratamientos nutricionales pueden ser prescritos por profesionales de la salud, como médicos, nutricionistas o dietistas, y están diseñados de acuerdo a las necesidades individuales de cada persona. Estos tratamientos pueden abordar una amplia variedad de objetivos y situaciones, tales como:
Pérdida de peso: Desarrollar planes de alimentación para reducir el peso corporal de manera saludable y sostenible.
Ganancia de peso: Crear estrategias nutricionales para aumentar la masa corporal, especialmente en personas que tienen dificultades para aumentar de peso.
Manejo de enfermedades crónicas: Diseñar dietas que ayuden a controlar condiciones como la diabetes, la hipertensión, la enfermedad cardiovascular y otras enfermedades crónicas.
Alergias y intolerancias alimentarias: Elaborar planes alimenticios que eviten los alimentos a los que la persona es alérgica o intolerante.
Mejora del rendimiento deportivo: Crear dietas específicas para atletas y personas activas, optimizando la ingesta de nutrientes para el rendimiento físico.
Tratamiento de trastornos alimentarios: Desarrollar enfoques nutricionales que formen parte de un tratamiento integral para trastornos como la anorexia, la bulimia y la alimentación compulsiva.
Nutrición prenatal y pediátrica: Ofrecer recomendaciones para mujeres embarazadas, madres lactantes y niños en crecimiento, asegurando que reciban los nutrientes necesarios.
Prevención de enfermedades: Diseñar dietas que ayuden a prevenir enfermedades crónicas y promover un envejecimiento saludable.
Manejo de síntomas: Desarrollar planes alimenticios que reduzcan los síntomas de enfermedades como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn u otras condiciones gastrointestinales.
Recuperación postoperatoria: Crear dietas que promuevan la recuperación después de cirugías o procedimientos médicos.
En resumen, los tratamientos nutricionales son enfoques personalizados que utilizan la alimentación como herramienta terapéutica para abordar diversas necesidades de salud. Es importante que estos tratamientos sean desarrollados y supervisados por profesionales de la salud calificados para asegurar que sean seguros y efectivos para cada individuo.